11 de octubre de 2026
Santa Soledad Torres Acosta, San Juan XXIII, San Felipe y Virgen de Begoña
Hoy, día 11 de octubre, celebramos la festividad de santa Soledad Torres Acosta, virgen; san Juan XXIII, papa; san Felipe, diácono; y la Virgen de Begoña.

Santa Soledad Torres Acosta, virgen 

María Bibiana Torres Acosta, conocida en religión como María Soledad, nació en Madrid en el año 1826. Desde muy joven mostró una gran solicitud hacia los enfermos pobres, a quienes atendió con dedicación. En el año 1851, el presbítero Miguel Martínez Sanz impulsó la fundación de las Siervas de María, Ministras de los Enfermos, dedicadas a atender a los enfermos: «Con esmero y gratuitamente a los enfermos, preferentemente en sus casas, viendo a Cristo en ellos».

De las siete primeras hermanas que entraron en el Instituto, dos murieron y otras cuatro lo abandonaron a causa de las privaciones. También Miguel Martínez dejó la asociación para ir a las misiones, y Soledad quedó al frente de la comunidad. Con una dedicación incansable, consolidó el Instituto, que a su muerte contaba con unas treinta comunidades. Murió el 11 de octubre de 1887 y fue canonizada en el año 1970.

San Juan XXIII, papa 

Angelo Giuseppe Roncalli nació en Sotto il Monte, en el norte de Italia, en el año 1881. Fue presbítero, obispo y diplomático al servicio de la Santa Sede, y ejerció diversos cargos antes de ser patriarca de Venecia. En el año 1958 fue elegido papa y tomó el nombre de Juan XXIII. Su breve pontificado quedó marcado sobre todo por la convocatoria del Concilio Vaticano II, que inauguró en el año 1962 con el propósito de impulsar una renovación de la vida de la Iglesia, a fin de hacerla más evangélica y más cercana a la gente. También trabajó especialmente por la paz, como queda reflejado en su encíclica Pacem in terris. Murió en la Ciudad del Vaticano en el año 1963 y fue canonizado en el año 2014. La fecha de hoy coincide con la de la inauguración del Concilio Vaticano II.

San Felipe, diácono 

En el siglo I, fue uno de los siete hombres elegidos por la comunidad de Jerusalén para el servicio de los hermanos, entre los cuales había «hombres de buena reputación, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría». Tras la dispersión de los discípulos, anunció el Evangelio en Samaría y bautizó a un funcionario de la corte de la reina de Etiopía, después de explicarle las Escrituras. Más adelante se trasladó a Cesarea, donde acogió a san Pablo durante una de sus estancias en la ciudad.

Virgen de Begoña 

Desde hace más de siete siglos, la imagen de la Virgen de Begoña es venerada en un santuario situado en lo alto de una colina que domina la ciudad de Bilbao. El santuario, remodelado y ampliado varias veces a lo largo de los siglos, es un importante centro de devoción mariana y es especialmente querido por la gente del mar y por los habitantes de Vizcaya. Es la patrona de Vizcaya.