6 de noviembre
Capítulo 30

Regla de Sant Benet

La curación requiere un tratamiento a medida. Más allá de una disciplina corporal propia de otros tiempos como son los ayunos y los azotes, la clave de este capítulo es la búsqueda de una auténtica salud espiritual. La Regla insiste en que el propósito final no es el castigo, sino que se curen. Esto pone de manifiesto la profunda unidad entre la dimensión espiritual y la corporal, que no hay dos personas iguales, sino que cada una necesita su propio camino de curación.
1 Cada edad y cada inteligencia debe ser tratada de una manera apropiada. 2 Por tanto, siempre que los niños y adolescentes, o aquellos que no llegan a comprender lo que es la excomunión, cometieren una falta, 3 serán escarmentados con rigurosos ayunos o castigados con ásperos azotes para que se corrijan.